La despedida de un grande del Tenis Mundial

El pasado 23 de septiembre, el tenista suizo Roger Federer conmovió a todos los asistentes del Laver Cup en Londres con su despedida definitiva del tenis después de llevar 24 años en su carrera deportiva.
Desde luego no se trata de cualquier jugador de tenis, sino de uno que enamoró a los amantes del deporte blanco por su calidad deportiva en las canchas y por sus múltiples apariciones en eventos y causas sociales, que nos lo presentaron no solamente como un gran tenista sino como un hombre de carne y hueso.
Consideremos a continuación las razones que motivaron a Roger Federer para dejar una huella en el mundo deportivo:
La belleza de su juego ha sido apreciada como una danza de improvisación; a menudo se desviaba de la coreografía establecida dando saltos y abalanzándose para responder con la raqueta por medio de sus movimientos de muñeca sin emitir grito alguno. “¿Tengo que gruñir, tengo que sudar más, gritar más, ser más agresivo con mis oponentes? ¿Esto qué es? Así no soy yo. Esa no es mi personalidad”, dijo Federer a los medios de comunicación en la rueda de prensa que presidió el día de su despedida.
Roger Federer resistió a todos los partidos sin sufrir ninguna caída dramática y sin interrumpir ninguno de ellos por lesiones o por enfermedad, tiene en su carrera el récord de haber jugado 23 semifinales consecutivas de Grand Slam en su palmarés, logros que serán muy difíciles de superar en el futuro.
Si de hombres ejemplares se trata, Federer es uno de ellos, dentro y fuera de las canchas se comportó como todo un caballero; Christopher Clarey, periodista deportivo del New York Times , quien publicó una biografía sobre el deportista dice: “esto se debió a que Federer se dio cuenta que en la medida en la que iba ganando protagonismo, no quería proyectar una imagen temperamental ante su público, también sabía que jugaba mejor bajo un estricto control”; fuera de las canchas, Federer se caracterizó por su decencia delante de los medios de comunicación, de sus patrocinadores y de su familia, conformada por su esposa y cuatro hijos. Siempre se le vio atento a las preguntas que se le hacían dispuesto a responderlas con mucha atención; conocía sus límites y por esto se tomaba los descansos oportunos en aquellos momentos en los que debía hacerlo.
Roger Federer fue un campeón en serie como lo demuestran las cifras siguientes: 1.526 partidos jugados, entre ellos cuenta con 1.251 victorias y 275 derrotas, segundo tenista con más de 103 títulos, 65 victorias consecutivas jugando en campos de hierba; fue además el jugador más veterano en ser el número 1 del mundo a sus 36 años con 369 victorias y 60 derrotas en torneos de Grand Slams, fue derrotado además en 10 finales, 46 semifinales y 58 cuartos de final.
“En el tenis lo necesitas todo, especialmente agallas y lucha, y toda esa dureza fue necesaria para salir adelante y permanecer en la cima durante tanto tiempo como lo logre yo”: Roger Federer.