Los viajes pueden corregir los malos hábitos a la hora de dormir

¿Has escuchado que cuando viajamos se modifican las rutinas del sueño? Un estudio publicado en la Sleep Foundation señala que esta premisa no es del todo cierta, al menos no para todas las personas. Los investigadores señalan que viajar puede tener un efecto de equilibrio en el sueño de las personas que duermen poco en casa.

Y es que este análisis explica que las personas que suelen dormir cinco horas o menos en sus hogares tienen más probabilidades de dormir más cuando están fuera. Quienes suelen dormir nueve o más horas en casa tienden a dormir menos cuando están fuera.

La mayoría de los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño cada noche para la salud y el bienestar, pero para comprender el impacto de los viajes en el sueño, los investigadores de la Universidad Técnica de Dinamarca recolectaron datos de sueño de monitores de salud portátiles de casi 20,000 personas de 121 países. Desde 2015 hasta 2019, estos datos proporcionaron información sobre 3,17 millones de noches de sueño, incluidas 218,000 noches que las personas pasaron fuera de casa.

Los investigadores descubrieron que las personas que normalmente duermen menos de 6,2 horas entre semana en casa se acostaban más temprano entre semana cuando viajaban. En comparación, aquellos que duermen 7,5 horas o menos en casa se acostaron más temprano en las noches de viaje de fin de semana. Los participantes tendían a despertarse más tarde entre semana pero más temprano los fines de semana.
Los investigadores también observaron cuánto tiempo dormían las personas cuando viajaban entre semana en comparación con los fines de semana. Aunque la duración del sueño cambió para ambos períodos de tiempo, los viajeros generalmente dormían más entre semana que los fines de semana.
Cómo juega un papel el sueño entre semana y el fin de semana
El efecto de los viajes sobre el sueño fue mayor entre las personas cuyo sueño entre semana difería considerablemente del sueño del fin de semana, una situación llamada "desfase horario social".
Las personas con un alto desfase horario social generalmente solo duermen de cuatro a cinco horas entre semana, pero duermen de nueve a 10 horas los fines de semana, según el estudio. Estas personas ganaron 45 minutos de sueño en promedio cuando pasaban las noches fuera de casa, pero perdieron 32 minutos de sueño en promedio los fines de semana.
Un reportaje publicado por la periodista Karen Blum, enfocada en temas de salud y ciencia en el área de Baltimore explica por qué se produce este jet lag social. “Es posible que las personas duerman menos durante la semana porque necesitan levantarse temprano para el trabajo o la escuela. Pero es posible que no se vayan a dormir lo suficientemente temprano para dormir todo lo que necesitan”, dicen los autores del estudio. Cuando se viaja de vacaciones, despertarse temprano puede ser menos común, “por lo tanto, hay más oportunidades de dormir”, dicen los investigadores. También reconocen que “se espera el efecto contrario para los fines de semana, cuando hay más oportunidad de perder el sueño”.

Blum explica que las personas en el estudio tenían más probabilidades de perder el sueño si su viaje los llevó a través de una o más zonas horarias. Las personas tenían más probabilidades de perder el sueño cuando viajaban hacia el este que hacia el oeste. Esto tuvo un mayor impacto en los días de semana que en los fines de semana.
La mayoría de los viajes registrados en el estudio fueron de distancia relativamente corta. Alrededor del 81 % fueron menos de 620 millas, y el 85 % de los viajes no cruzaron ninguna zona horaria. Los investigadores también dicen que no sabían si los participantes viajaban a destinos nuevos o familiares o si sus viajes eran por negocios o por placer.
Con las restricciones de viaje por la pandemia de COVID-19 relajándose o finalizando en muchas áreas, es posible que más personas estén planeando viajes en los próximos meses. Puede ser una buena idea considerar consejos de viaje para dormir como parte de la planificación del viaje.

-Minimice el estrés previo al viaje
-Use ropa holgada y transpirable
-Bloquee su entorno con auriculares o tapones para los oídos
-Lleve una almohada de viaje que pueda usar para apoyar su cabeza.
-Beba agua antes, durante y después de su día de viaje para mantenerse hidratado.
-Practique hábitos saludables como comer de forma balanceada y moderar el consumo de café o alcohol.
-Utilice técnicas de relajación: métodos como la respiración profunda y la meditación consciente pueden calmar su cuerpo y mente.