Veruzhka Ramírez: Mamá real en tiempo real

La vida está llena de instantes buenos y difíciles, lo que somos hoy es el resultado de lo que hemos experimentado, pero también de lo que hemos escogido ser, por eso hay quienes dicen que tu pasado no te define o al menos no determina lo que podremos llegar a conquistar.

Veruzhka Ramírez lo sabe muy bien. Desde pequeña conoció la carencia y la discriminación. También, desde pequeña supo que no quería ser una más del montón, ese ímpetu la llevó ganar el concurso Miss Venezuela en el año 1997, a ser la primera finalista en el Miss Universo, una de las modelos de referencia en su país y en el exterior, una presentadora avasallante y auténtica y a crear una fundación que ayuda y procura el bienestar de los niños.

Hoy cuenta su historia con soltura, habla sin pausa del abandono que sufrió, de las pocas posibilidades económicas que tenía y del apoyo que recibió de Luzmila Franco, o su ángel de la guarda, como la llama.

“Ella llegó a mi vida cuando más la necesitaba, a mis 9 años, me inspiró ver lo optimista y lo perseverante que era, que no le tenía miedo a nada, una echada para adelante. Siempre me aconsejaba de la mejor manera: 'tú vas a salir adelante', 'tú vas a triunfar', 'tienes que creer'. Me decía que yo tenía que mantener mi integridad y mi dignidad como mujer”, recuerda.

Veruzhka se centró en ese reforzamiento positivo, en creer auténticamente que podía cumplir sus sueños y sus metas con disciplina y responsabilidad. “Sí, se me cerraron las puertas de todos lados, no me quiso mi familia o los parientes cercanos, porque las personas anteponen los prejuicios para poder ayudar, ven primordialmente los contras antes de dar una oportunidad. Pero la señora Luzmila no, ella sintió que debía ayudar a un niño de la calle y esa fui yo. Entonces mi manera de agradecerle era haciendo las cosas bien, principalmente por mí y porque ella me estaba dando la oportunidad”.

Resulta difícil imaginar la descripción física que Veruzhka cuenta de cuando era niña: “Yo era un varoncito, vivía en short, franela y zapato de goma y me salía por una ventana a jugar. Eso sí, era excelente estudiante”, cuenta. De esos días también recuerda que sus conocidos le hacían muchos señalamientos a su mamá por ser madre soltera, pero nunca tuvo un mal ejemplo de ella. Marlene trabajaba desde las 7:00 a.m. hasta las 10:00 p.m. para alimentar a sus hijos, lo que le restó mucho tiempo con ellos.

Esa niña no soñaba con ser reina, soñaba con tener dinero para comprarse sus propias cosas, porque hasta que llegó al concurso de Miss Venezuela se vistió con ropa donada. La llama de las pasarelas se encendió cuando Soledad, la hija de Luzmila, le comenzó a compartir su experiencia en el modelaje.

“Mi mayor reto profesional cuando comencé en la industria de la belleza era demostrar que yo era gente. Para muchos lo comencé a ser cuando tuve una corona sobre mi cabeza. Mi reto era demostrarme que yo podía aprender, cultivarme, desarrollarme profesionalmente. Demostrar que sí valgo y que todo el mundo merece una oportunidad más allá de un prejuicio o una etiqueta".

Los concursos de belleza: Una gran escuela

Una vez que fue Miss Venezuela, la vida le cambió. Se demostró que podía alcanzar cualquier reto por más grande que fuera, que ese mundo no solo era de belleza sino de esfuerzo, una academia que requería constancia, disciplina, esfuerzo físico y mental. Ahora siente que los concursos están rompiendo estereotipos, porque muestran a las mujeres no solo por su aspecto sino por la capacidad que tienen de trabajar con un propósito.

Dice que a lo largo de su vida ha logrado mantener el equilibro a través del llanto, así aprendió a canalizar la energía. Se muestra humana y su sensibilidad se cuela en cada frase: “Aprendí a dejar el rencor, a llorar cuando me siento triste, a conocer mi entorno, a reconocer mis fortalezas y mis debilidades”.

Hoy muestra su fuerza y su grandeza, la chispa que no ha perdido, el carácter que adquirió con los años y los tropiezos que sufrió. Rompió paradigmas y sabe que su historia mueve fibras, impulsa e inspira. Sus anécdotas vienen cargadas de sentimientos, de certezas y conquistas.

Los niños se respetan

Veruzhka cumplió otro de sus sueños, tener su propia familia, se convirtió en esposa y madre, a la par de su carrera. Dice que su logro más maravilloso es Sofía Alexandra Faria Ramírez, su hija, quien ahora la inspira.

“Tener a alguien que salió de ti es inexplicable, es la mejor experiencia. Es orgullo, inspiración, es la personita a la que estoy moldeando. Quiero que aprenda a distinguir lo bueno y lo malo, que sea una niña feliz, que no le falte amor y respeto”.

Desde que Sofía nació, Veruzhka quiso compartir en sus redes sociales su desarrollo y su crecimiento, recibió comentarios hermosos, pero también mensajes de bullying debido a una leve ptosis palpebral (caída del párpado) de su niña.

A partir de esos malos ratos ella decidió transformar lo negativo en positivo, creando Mamá real en tiempo real, con el hashtag #losniñosserespetan, este proyecto busca crear conciencia y respeto hacia los niños con estructuras y reforzadores positivos para que los padres se ocupen y se preocupen siempre por sus hijos tengan o no tengan una condición o defecto, que sean padres que les otorguen un tiempo de calidad.

La campaña #losniñosserespetan se ha convertido en una voz, en una bandera anti bullying y en pro de la diversidad, la empatía, la inclusión y sobre todo el respeto.

“Comencé a prepararme y educarme sobre todo lo relacionado con el bullying y a trabajar en hacerle entender a los adultos que nosotros somos los principales responsables y promotores del bullying, porque este comienza por casa. Empecé a estudiar estimulación de niños, Mi propósito es ayudar a los adultos para que apoyen a sus hijos a ser mejores en todos los aspectos.”.

Mamá real en tiempo real tiene varios proyectos como las asesorías para padres online que son herramientas básicas para saber sobrellevar las etapas biológicas de cada uno de sus hijos; la guía de desarrollo para niños, una herramienta que facilita a los padres enfocarse en el aprendizaje de una asignatura o un tema concreto en sus hijos; las tertulias para padres, que son reuniones informales en las que conversan de manera natural y toman un tema específico que sea de gran interés para la intervención en el aprendizaje de sus niños y las conferencias para padres, un coaching en el crecimiento y desarrollo de los niños, formación en la parte de educación para padres y familiares, temas específicos a tratar para ayudar de manera positiva en la estimulación temprana de sus hijos.

Mamá real en tiempo real ya lleva cinco años de actividades, durante los cuales se han dado más de 100 asesorías exitosas en las que han participado al menos 200 voluntarios.

Podríamos decir que Veruzhka logró su objetivo: convertir una situación complicada y difícil en algo positivo y constructivo. Así lo hizo desde niña con su esfuerzo y lucha por superarse, ahora lo hace desde el acompañamiento y la educación para la inclusión y el respeto. Su alma indetenible y transformadora sigue dejando huella, ahora desde la construcción de espacios saludables para los niños. Su nuevo sueño es fundar una escuela y luego de conocer su historia tenemos muchos indicios de que lo logrará.

Fotos: Cortesía Veruzhka Ramírez
Instagram: @veruzhkaramirez
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